sábado, 14 de enero de 2012

Una nariz tomate



Huele a palomitas y algodón de azúcar
Se escucha el revuelo de los niños
nerviosos y alborotados.
Va a empezar la función.
En medio una estrella
y el techo estrellado
A pesar de estar protegidos,
se presiente la tensión, la acrobacia,
el peligro y la risa.
Los ojos brillan, expectantes.
Llegan los payasos
con sus ropas medio rotas
y estrafalarias,
con sus narices rojas.
Se caen, se levantan,
riñen, se abrazan,
fracasan y ganan,
son tontos, son listos,
hacen acrobacias.
Es la paradoja de
la vida misma








Concentrada bajo una carpa.

  

Lo imperfecto es más cierto

Anudo mis pensamientos con los rayos del atardecer
que se quedan medio atados
para volverse a mover.
Ese pensamiento inquieto
que vive en una caja
y que cual cachorro
se remueve y salta.

Me gustaría decirte que todo lo que quiero hallo,
que mis deseos son certeros y alcanzados.
Pero a veces no los toco
ni siquiera los alcanzo
Sólo los imagino
ó ni eso, porque
no existe en esta vida la perfecta sintonía
y si existe es por momentos
no por ello menos ciertos.

Sostilcio de invierno.

Ayer vi por la calle la pura imagen del amor. Una pareja de ancianos paseaban al sol por los extrarradios de la ciudad. Ella iba en silla ...